El Pueblo de la luz
Estudiante:
Johana Liendo
C.I.:
20.302.842
Docente:
César Rojas
Cátedra:
Dramaturgia
Caracas,
Mayo del 2014
Personajes:
-
Narrador
-
Alcalde
Rafa
-
Guercrist
-
Amasol
(guerrero)
-
Aluzvi
(guerrero)
-
Rocafer
(guerrero)
-
Moniera
-
Shuk
y Albor: esclavos de Moniera
-
Niño
-
Papá
-
Mujer
1
-
Mujer
2
-
Mujer
3
-
Panadero
-
Panadera
-
Gente
del pueblo
ACTO I
Escena única
Al
fondo del escenario se ven casitas con ventanas grandes, en el medio hay una
fuente, que tiene a los lados dos columnas grandes, como una especie de plaza,
la misma está decorada con telas y un cartel donde se ve el nombre del pueblo:
“Eloyamar”
-Narrador: ¡Bienvenidos a Eloyamar!, un pueblo lleno de alegría y de
gente que ama lo que hace.
(Entra
en escena un niño con su padre)
-Niño: ¡Voy a la escuela! …¡papi
me gustaron mucho los zapatos nuevos que me compraste, ahora podré correr más
rápido, gracias!
-
Papá:
¡qué bueno hijo! Hoy los estrenamos jugando un rato, después de que salgas del
colegio.
-Niño: ¡Sí!
-Mujeres: Buenos días caballeros.
-El
papá y el niño:
¡buenos días señoritas! (salen)
-Mujer
1: El
decorado hoy se ve hermoso.
-Mujer
2:
si, nos quedó como más colorido esta vez.
-Mujer
3:
cada noche vale el esfuerzo.
-Las
tres:
¡y al alcalde le encantará!…
-Panaderos: ¡Buenos días!
-Mujeres: Buenos días
panaderos, ¡ya esperamos con ansias el pan de hoy! (salen)
-El
panadero:
(canta) El pan, el pan caliente ya va a estar.
-La
panadera:
Esa nueva receta que inventamos anoche sin duda les gustará a nuestros clientes
pueblerinos.
-El
panadero:
así es… (Salen)
-
Narrador: Y es que el pueblo de
Eloyamar contaba con la presencia del gran alcalde Rafa, un hombre muy justo y
honesto. Cada mañana les daba la apertura al nuevo día y comenzaba la aventura.
(Sale el
alcalde con su hija al lado y llegan las personas del pueblo quienes lo
aplauden con alegría)
-
Alcalde Rafa: ¡Bienvenidos a este
otro nuevo día en Eloyamar!
(Todos
aplauden, luego colocarán una música venezolana llanera y todos bailan juntos)
-
Narrador: Además Eloyamar
estaba libre de problemas…
(En
éste momento entra un espanto pero entran en acción los tres guerreros. Amasol
usa una vera, Aluzvi un sartén Rocafer
un mazo)
-
Narrador:
Así es, libre de problemas no porque nunca sucediera nada, sino porque el pueblo
de Eloyamar contaba con estos tres valientes y poderosos guerreros, que la
defendían con toda su fuerza y pasión.
-Amasol: ¡ahora sí esos bichos
no volverán más, dentro de un tiempo!
-Aluzvi: hermano ese
movimiento estuvo genial, esos espantos ya te deben tener miedo.
-Rocafer: sí ¡así se hace!
(entre los tres, hacen su saludo de guerreros)
-Los
tres:
¡fuerza de Eloyamar, fuerza de hermanos fuerza de vida! Ah!
(Entran
las mujeres gritando emocionadas, lanzando papelillos, flores, dulces y
comienzan a abrazar a los tres, una que
otra le quita la vera, el sartén y el mazo. En ese momento llega el alcalde con
su hija y todos hacen una leve reverencia)
-Alcalde Rafa: ¡Aquí están mis valerosos guerreros Aluzvi, Amasol y
Rocafer, gracias a ustedes de verdad, nuestra tierra de Eloyamar es la más
dichosa de todas, y todo por tenerlos cerca de nosotros.
-
Amasol:
y por tener un alcalde tan justo como usted mi señor.
-Guercrist: Wow! De verdad que
los tres son geniales, algún día me gustaría pelear como ustedes: ¡por Eloyamar!
-Alcalde Rafa: (nervioso) mi querida hija, tu eres una mujercita, y
ustedes no están para luchar, sino para
ser defendidas.
-
Guercrist:
pero yo quiero también pelear contra los bichos, los espantos, ese silbón ¡yo
quiero defender mi pueblo!, es más, creo que así de verdad, entonces podré
representar a Eloyamar, no solamente caminando de un lado al otro sin hacer
nada. (Sale triste)
-Alcalde
Rafa:
bueno, bueno, por ahora ha terminado la ceremonia (sale la gente del pueblo), saquemos
lo que quedó del espanto (junto con los guerreros sacan al espanto, el alcalde
vuelve). No entiendo por qué insiste con la misma idea de siempre, de querer
pelear, ella no es un hombre, para eso están los guerreros…
(Entra
Aluzvi quien ha escuchado al alcalde).
-Aluzvi: mi Señor, disculpe
que me entrometa, pero tal vez la señorita Guercrist lo que quiere es sentirse
libre.
-Alcalde
Rafa:
¿libre? Pero si ella no está encerrada, ni yo mismo la someto, sólo me tiene a
mí y yo le doy su libertad, puede estar en el pueblo confiada porque yo sé que
ustedes tienen el control.
-Aluzvi: tal vez otra clase de libertad, ella no es como las otras
mujeres del pueblo…
-Alcalde Rafa: claro que no, ella es mi hija…
-Aluzvi: perdón quise decir, he visitado muchos pueblos, y ninguna chica
antes había hablado con tanta pasión por querer luchar como ella lo hace, digo,
no sé… tal vez eso sea algo muy bueno…
-Alcalde Rafa: (pensando) tal vez… pero es que ella es mi pequeñita
y en verdad, lo que temo es que algo pueda pasarle.
- Aluzvi: ciertamente, yo teniendo una hija tan linda pensaría lo
mismo… (Nervioso), pero bueno, de repente es sólo una idea, una emoción, porque
nos ve en acción, no hay porque preocuparse… bueno, ya me voy… tengo que
limpiar mi vera, quedo un poco sucia, nos vemos luego mi Señor (Hace una referencia y sale nervioso)
- Alcalde Rafa: ummm Aluzvi se veía un poco nervioso… pero en fin,
son muchachos… lo que no quiero es que mi Guercrist se involucre en ese tipo de
cosas tan peligrosas
(Suena
una corneta a lo lejos y como sonido de personas, es un grupo que ha llegado al
pueblo. El alcalde mira atento. Llegan unos hombres cargando a una mujer, quien
es una hechicera que ha llegado de Tierras lejanas. La hechicera es una mujer
de ojos grandes, cabello oscuro y largo, tiene una mirada muy fuerte y posee un
collar grande con una piedra verde el cual guarda un oscuro secreto, es el que
roba el corazón de los hombres).
-Moniera:
¡Bien!
Hemos llegado al pueblo de Eloyamar (tocando su collar) vamos a ver que tanto
pueden resistir ante mi poder (ríe
malévola) ahora robaré sus corazones con la fuerza de mi mágico collar.
-Alcalde
Rafa:
¿qué es toda esta caravana de donde son ustedes?
-Moniera: Hola hermoso
caballero, de tierra tan bendita como esta, Eloyamar, hemos escuchado su fama
desde mi país y créame soy de un lugar muy recóndito. Mi nombre es Moniera, soy
la reina de Blas Tepur, y vine a conocer su pueblo (con una sonrisa muy
picara).
-Alcalde
Rafa:
(se le queda viendo, porque hay algo en ella que lo atrapa) ¿Y qué es lo que ha
escuchado de nuestro humilde pueblo?
-
Moniera:
(ríe) dicen que es un lugar intachable, que la gente siempre está feliz, y que
ningún espanto o cosa fea puede permanecer más de 5 minutos aquí, y eso me
fascinó porque pensé que un lugar como éste sólo existía en los cuentos, pero
en fin, traje algunos presentes para usted, Shuk, Albor (esclavos de la hechicera) traigan los regalos.
(Traen
oro, y algunas armas con formas abstractas y cofres con polvos mágicos y
perfumes, se los ofrecen con reverencia los esclavos. El alcalde sorprendido no
sabe qué hacer. En ese momento entra Guercrist buscando a su papá y se queda
muy sorprendida al ver aquellas personas raras y la hechicera).
-Guercrist: papá ¿qué es toda
esta gente tan extraña?
-
Moniera:
¡ah! Es que tienes una hija! (con tono sarcástico) que linda, (a los
sirvientes) muchachos tal vez será que le ofrezcamos los presentes luego (se
levantan).
-
Alcalde Rafa:
hija ella es la señorita Moniera, vino porque ha escuchado cosas buenas de
nuestro pueblo, y vino desde muy lejos.
-
Moniera:
si, desde Blas Tepur y queremos estar sólo un pequeño tiempo con ustedes,
queremos saber cómo es vivir en un lugar tan, tan lindo (sonriendo como
despectivamente)
- Guercrist: ¡ah ya se!, seguramente has escuchado de nuestros tres
maravillosos guerreros Aluzvi, Amasol y Rocafer, ellos son los que defienden el
pueblo, y ningún mostro, bicho feo o
espanto puede entrar aquí (ríe muy feliz)
-Moniera: ahhh (con interés)
¿son tres? ¿Hombres?
-
Guercrist:
si, y son muy fuertes y valientes…
-
Moniera:
me encantaría conocerlos…
-
Guercrist:
ahhh si bueno, todas quieren conocerlos, tendrás que hacer fila…
-
Alcalde Rafa:
pero usted, hermosa señorita, no se preocupe, usted viene de muy lejos y no
necesita esperar tanto, venga voy a mostrarle cómo es nuestro pueblo, Guercrist
anda y busca a los muchachos…
-
Guercrist:
si papá… (Sale)
-
Moniera:
(aparte) un lugar con cuatro hombres poderosos, y ningún hombre me puede resistir, jajajajaja este es el día de Eloyamar conoció
su desgracia (ríe de forma malévola)
-
Alcalde Rafa:
sígame por aquí bella dama… voy a mostrarles el lugar y buscar una posada donde
puedan dejar sus cosas… (Salen)
- Moniera: que encantador, vamos. (Salen y entra en escena Guercrist)
- Guercrist: y ahora quien será esa mujer, no me da tanta confianza,
pero es muy bonita.
(Entra
otro espanto y está a punto de golpear a Guercrist y ella lo ve y grita, pero
vuelve en sí, se quita un zapato y se lo lanza, el bicho grita, ella se
intimida y rápidamente entran los guerreros en acción y lo derriban)
-
Amasol:
señorita Guercrist ¿está bien?
-Guercrist: claro que sí, lo
tenía todo bajo control, le lance mi zapato y estaba a punto de…
-
Amasol:
gritar, porque te escuchamos gritar…
-
Guercrist:
noooo, sólo grité porque nunca había visto un bicho tan cerca…
-
Aluzvi:
¿vas a decir que no te gusto que te salváramos?
- Guercrist: bueno… ¡si me encanto!, yo quiero que ustedes me
enseñen también a pelear…
- Rocafer: (apropósito) dale Aluzvi, enséñale a pelear a la señorita…
- Aluzvi: (nervioso) mmm… eee ... Bueno lo primero que tienes que
hacer… es …
-
Amasol:
la posición de combate, tienes que colocar los puños así, firmes, luego mirar a
tu enemigo a los ojos, y poner cara como de León (hace la cara), firme, sin
retroceder, pero tampoco frunciendo el ceño, siempre segura… inténtalo…
- Guercrist: (lo imita) ¿así?
-
Amasol:
si…
- Aluzvi: también tienes que moverte muy ágil, porque no sabes en
cual momento puedan venir más…
- Rocafer: y aprender a usar lo primero que tengas a la mano como tu
mejor arma…
- Guercrist: ¡ah! Como cuando use el zapato
-
Aluzvi:
bueno, más o menos… por ejemplo nosotros usamos esto, una vera (se la muestra)
y con ella golpeamos así… (Hace movimientos) pero también hoy usamos una soga y
sabanas…
-
Amasol:
yo uso un sartén, es fácil de conseguir, y lo uso de esta forma (se mueve con
el sartén de una forma muy peculiar) y además sirve como un escudo también.
- Guercrist: (emocionada se lo quita) ¡esta arma si me gusta!
(comienza a payasear con el sartén como peleando, la miran y se quedan
confundidos)…
- Rocafer: y yo uso éste maso, este es el mortal, el acabador, el
toque final…
- Guercrist: Uy este sí que es el último nivel…
- Aluzvi: ¿y no te gusto la vera?
- Guercrist: ummm no
sé, creo que no…
(Llega
el alcalde con la hechicera, los tres hermanos se le quedan mirando como
embelesados)
-
Alcalde Rafa:
(molesto) Guercrist por qué tardaste, pensé que irías hasta allá con ellos…
(Aquí
se empieza a observar el efecto del collar, que trae: iras, contiendas y
embelesamiento por la hechicera).
-
Guercrist:
perdón papá es que me distraje…
- Alcalde Rafa: siempre te distraes… (Moniera ríe tomando su collar)
- Moniera: tranquilo alcalde, ya los encontramos (el alcalde la mira
embelesado)
- Amasol: Alcalde disculpe, usted está un poco diferente,
también llegó otro de esos bichos, mire
aquí está, pero ya está listo…
- Alcalde Rafa: (cambiando, vuelve un poco en sí) ve Señorita
Moniera, sin éstos valientes con nosotros, nuestro pueblo sería una perdición…
- Moniera: ah, pero que interesante… (Los observa y mientras habla
los va tocando sutilmente) he escuchado sólo maravillas de ustedes, ¿cómo es
posible que ningún espanto, silbón, ánima o espíritu pueda prevalecer contra
ustedes?
- Rocafer: permítame presentarme, hermosa señorita…
Moniera: Moniera…
-Rocafer: nosotros, siempre
hemos estado unidos, desde pequeños, tuvimos que hacer lo posible por salir
adelante, sin nuestros padres, ellos murieron en un accidente… y gracias al
Alcalde, que nos acogió como a sus
propios hijos, nos dio todo su apoyo… él ha sido un gran padre, y la forma de
pagarle es manteniendo nuestro pueblo libre de espantos…
-Aluzvi: si, nunca hemos
tenido peleas entre nosotros, siempre contra los diferentes espectros o bichos
raros que aparecen…
- Moniera: así que nunca han peleado entre ustedes… ¿y quién de
ustedes es el más fuerte?
-
Rocafer:
(ha caído bajo el poder de la hechicera) bueno, no es por ser presumido, pero
yo soy el mayor, y pues, la verdad, él que siempre da los toques finales…
- Amasol: (ha caído también) oye, tampoco así…
- Aluzvi: todos somos fuertes, todos somos esenciales a la hora de
combatir (está un poco menos embelesado)
- Rocafer: pero yo tengo la mayor fuerza, sin mi maso no daríamos los
toques terminales
- Moniera: sí que eres muy fuerte, (lo acaricia)
- Amasol: ¿y qué piensas de un hombre que usa un sartén como arma?
- Moniera: interesante (a él), patético (al público)…
- Amasol: sí yo lo uso de ésta forma
(Comienza
a hacer movimientos y Moniera los observa y a todos los hombres. Luego de que
Amasol haga sus movimientos, entrará Rocafer a intentar hacer los suyos para
llamar la atención de Moniera, y así también el alcalde y luego Aluzvi)
-
Guercrist:
(aparte) aquí hay algo muy extraño, todos parecen estar como bobos con esa
señorita, de seguro trama algo extraño, y ellos nunca habían sido tan atentos
con una mujer…
(Se
pelean entre los tres hermanos, porque estaban compitiendo quién hacía mejores
movimientos…)
-
Guercrist:
¡basta! ¿Qué está pasando? Ustedes nunca se han comportado de esa forma…
(Moniera al fondo ríe)
- Rocafer: Amasol siempre quiere ser el que atrae todas las miradas,
eres un tonto presumido (sale molesto)
- Guercrist: (intenta detenerlo) Hey… (Sale)
- Moniera: bueno, en fin mi intención no es traer divisiones, todo lo
contrario, quiero aprender de ustedes…
- Alcalde Rafa: bueno señorita Moniera, usted puede permanecer aquí
el tiempo que necesite, por ahora me retiro, siéntase libre (le da un beso en
la mano y sale)
-Amasol: que bueno que una dama tan hermosa como usted llene nuestro
pueblo con su presencia (Moniera ríe, él le dan un beso en la mano y sale)
- Aluzvi: (la observa con énfasis, él no ha caído del todo) siéntase
cómoda (sale)
- Guercrist: tú hiciste algo diferente hoy en ellos, ellos no son
así…
-Moniera: ¿de verdad? No lo creo, no he hecho nada más que
observarlos y escucharlos (ríe) o ¿es que tú has visto que yo haga algo? (se le
acerca intimidándola)
- Guercrist: (se asusta) no (sale)
- Moniera: Pero qué fácil fue robar el corazón de esos hombres, a
este paso Eloyamar quedará devastada en menos de lo que pensaba, ahora sólo
faltan unos cuantos toques Shuk, Albor vengan (los esclavos de la hechicera le
traen los cofres con los polvos mágicos) todo está saliendo justo como lo
esperaba (ellos ríen con voces demoníacas). Ahora sólo falta un poco de esto
(toma el collar que tiene y lo aprieta) debilitar los corazones del alcalde y
éstos tres guerreros, y (derrama uno de los polvos) dar la bienvenida a los
espantos para que puedan invadir con toda calma este territorio, y ¡adiós
Eloyamar! (ríe con fuerza y sus esclavos con ella también ríen)
(Fin
del primer acto)
ACTO II
Escena Única
-Narrador: las cosas han cambiado un poco en el pueblo de Eloyamar,
veamos lo que pasa.
-Alcalde: Pueblo de Eloyamar, sean todos bienvenidos a ésta nueva
mañana, hoy tenemos la compañía de una amiga muy especial, la señorita Moniera,
quien ha escuchado sólo cosas muy buenas y maravillosas de nuestro pueblo, y
viene desde Blas Tepur, un lugar muy lejos
(Aplaude
el pueblo. Se acerca el panadero a ofrecer un pan, el niño le da una flor, y
las mujeres la miran un poco confundidas)
-
Moniera:
Gracias (hipócritamente) gente buenecita, estoy muy complacida de estar aquí
con ustedes y de conocerlos, de verdad que el alcalde de ustedes es un hombre
muy generoso, y todos ustedes también, espero que esto acabe pronto, perdón,
que nos conozcamos mejor poco a poco… (La gente aplaude)
-Alcalde: Bueno, que esperan coloquen la música
(Colocan
la música llanera y cuando van a comenzar a bailar llega el silbón junto con
otra ánima y hacen sonidos de espantos, Moniera levanta la mano con el collar y
lo aprieta, los hombres del pueblo se desvanecen y los guerreros se debilitan y
combaten con dificultad las ánimas)
-Panadera: ¿qué está pasando? ¿Por qué los guerreros están tan
débiles?
-Mujeres: algo debe estar pasando, esto no es normal…
-
Niño:
papá tengo miedo…
- Papá: (débil) tranquilo hijo…
- Guercrist: esto no puede ser posible, ya sabía que había algo
extraño con esa mujer Moniera (ve el
sartén y lo toma y va hacia el silbón que está a punto de robarle el alma a
Amasol y lo golpea por detrás) suéltalo bicho feo, por qué no te metes con
alguien que por lo menos pueda mirarte a los ojos, (el silbón se acerca a ella para atacarla, pero la panadera la defiende
con un pan).
-Guercrist: gracias señora
panadera, me ha salvado
- Panadera: tranquila, las mujeres también tenemos que actuar.
- Guercrist: así es, mujeres de Eloyamar, algo ha pasado que los
hombres han caído en una especie de brujería, pero mientras no sabemos lo que
es, tenemos que derrotar a los bichos que vengan entre, nosotras… (Se acerca la otra ánima a Guercrist, pero
ella se le monta encima, e intenta hacerlo caer)
- Panadera: vamos que esperan, se abalanza también sobre él…
- Mujer 1: ¡Qué miedo!
- Mujer 2: ¡hay que ayudar a la señorita Guercrist, vamos!
- Guercrist: tomen las armas de los guerreros, así como cuando se las
quitaban y comiencen a darles a esos bichos como sea…
(Moniera
ha observado todo de lejos y se asusta un poco y sale)
-Mujeres: sí. Vamos
(Toman
las armas y les empiezan a caer a palazo, sartenazo y mazo a los espantos,
luego Guercrist se acuerda de la leyenda y comienza a ladrar y los espantos se
van…)
-Panadera: cierto, así es más fácil, el silbón le tiene miedo a los
perros…
- Mujeres: Si, lo hicimos (emocionadas)
- Guercrist: bien, pero ahora hay que averiguar qué pasa con los
hombres…
(Las
mujeres intentan levantarlos, la panadera a su panadero y se lo lleva, salen de
escena. Las mujeres se llevan al niño y al hombre, los ayudan y salen.
Guercrist intenta levantar a su papá pero está desmayado, y observa a los
guerreros, en ese ve que llega Moniera y se esconde).
-Moniera: por poco, por poco… esto no ha sido tan fácil, ya tengo
los corazones de estos, hombres, pero esas mujeres, Ah (con rabia) no pensé que
fueran tan atrevidas, esa niña, es la que me estorba (sale Guercrist)
-Guercrist: yo sabía que eras tú la que estaba detrás de todo esto,
y que ningún hombre ha podido luchar contra ti… eras tú la que ha querido
engañarnos con sus falsas palabras y quieres apoderarte también de Eloyamar,
pero ¡no te pertenece!
-
Moniera:
(ríe con maldad) pero que tonta eres, ya era hora de que lo supieras, ya todo
está hecho… (Guercrist se aproxima
rápidamente con la vera para clavársela, Moniera hace un hechizo y hace que su
cuerpo quede inmóvil y la vera se le cae) no sabes que no puedes destruir a
una hechicera con armas mortales (ríe)
-Guercrist: (sorprendida) no, es verdad, desde que tú llegaste
empezaste a traer cosas negativas, y yo no puedo seguir tu juego… trayendo aún
más mal…
-Moniera: ¿qué dices? (molesta)
-Guercrist: que no puedo pretender destruirte ni si quiera, tal vez
ni si quiera te he escuchado, dime algo, ¿por qué haces lo que haces? ¿Por qué
robas los corazones de los hombres? ¿Por qué traes desgracias a los pueblos?
-Moniera: ¡cállate! No quiero escucharte…
-Guercrist: ¿por qué Moniera? ¿Por qué destruir a las personas?, tu
sabes que mi papá podría haber sido capaz hasta de compartir el pueblo contigo
si tu buscaras el bien de los demás…
-Moniera: ¡ya! Silencio… (Se empieza a debilitar) mis poderes, se
están debilitando, esto es tu culpa… niña tonta, tú con tus palabras me sofocas…
(Guercrist se aproxima a la vera) no puedo soportar el perdón ni la compasión…
-Guercrist: ¿por qué Moniera por qué no cambias?, ¿por qué no
escoger ser alguien mejor? (la tiene como amenazando con la vera pero sin
intenciones de querer matarla)
-Moniera: (sínicamente) si princesita, tienes razón, yo voy a
cambiar, siempre esperaba por alguien que creyera en mí para poder sentir que
podía confiar en los demás…
(Guercrist
se sorprende y le da la espalda y va caminando como atónita, pero en ese
momento Moniera se acerca a ella con un grito para intentar matarla con unos de
sus hechizos y clavarle las uñas por la espalda, pero Guercrist voltea
rápidamente y le clava la vera por instinto pero sin intención)
-Guercrist: (la observa y comienza a llorar, se acerca) ¿Qué está
pasando, por qué estas muriendo? Dijiste que las armas mortales no pueden
matarte…
-Moniera: (agonizando) pequeña,
Guercrist, tú has destruido todos los campos de maldad que me protegían, ahora
estoy muriendo… ¿tú por qué lloras? Debes estar feliz, ahora todos estarán en
paz…
-Guercrist: (llorando) porque yo creí que en verdad podías cambiar…
-Moniera: me has librado del
mal (Muere. Guercrist llora y se revienta el collar)
(Se
levantan los guerreros y el alcalde que ya no están tan débiles y levantan a
Guercrist, la consuelan y abrazan. Ella se calma)
-Alcalde
Rafa:
hija estoy muy orgulloso de ti, fuiste muy valiente al enfrentarte con esos espantos
y además con la hechicera que nos tenía a todos bajo su poder.
-
Aluzvi:
nunca creí que una chica tan bonita pudiera ser tan guerrera, ¡tú eres parte de
nosotros! (los otros dos guerreros afirman y la abrazan)
-Guercrist: gracias, gracias, ahora me siento mejor, yo no pensé que
podría hacer tanto tampoco, ustedes son mi admiración…
-Los
tres:
¡y tú eres la nuestra!
-Alcalde Rafa: y la mía, hija te has convertido en una mujer muy
fuerte, ahora podrás estar con tus tres amigos guerreros y podrán pelear juntos
para seguir defendiendo a Eloyamar
-Guercrist: (se sorprende) de verdad papá, ¿me das permiso?
-Alcalde Rafa: Si hija, eres libre de escoger aquello por lo que tu
corazón palpita.
-Rocafer: ¡ahora serás nuestra pequeña hermana!
-Aluzvi: bueno más o menos,
pero tendrás que aprenderte nuestro saludo maestro (los tres le enseñan)
-Los cuatro: ¡fuerza de Eloyamar, fuerza de hermanos, fuerza de
vida! Ah!
(Sale
la gente del pueblo y todos a celebrar cargan a la princesa)
-Narrador: Y así es como el pueblo
de Eloyamar continuará siendo una tierra segura, porque ahora además de éstos
tres guerreros, la señorita Guercrist será la nueva combatiente, ella demostró
que no hace falta ser un hombre para lograr ser una guerrera valiente y
esforzada, animando también a las mujeres de su pueblo. Así, tú también puedes
ser un defensor o defensora de tu tierra.